Te pido permiso para
dibujar en ti. Perdóname, no quiero reescribirte, no me mal interpretes. Sólo
quiero acompañarte desde mi viejo lápiz de mina.
Desde hace algún
tiempo me he dado cuenta, que quiero dibujarte los sueños nocturnos. Sólo poner
un par de trazos, quizás alguno más que se me ocurra.
Y es que por las
noches, a partir de ahora, dibujaré una sonrisa al dormir contigo e ilustraré
tus cuentos mientras sueño. Que nada enturbie tu paz, que todo lo pueda por ti.
Que los lobos sean lobos, y no maldad que se ensaña. Que la princesa no se
salve sino que amenace volver.
Sólo así podrá ser.
Que despacio, como un caracol que se arrastra, te acompañe a vivir.
Cómo acompañarte a
vivir tus miedos, si no es como un caracol.
Cómo acompañarte a
vivir tus riesgos, si no es con el vientre sobre el suelo.
Desde hace algún
tiempo tengo el pincel preparado. Desde hace algún tiempo quiero dibujar otra
forma de mirarte, con la mancha repartida por todo el papel, sin juzgarte,
respetando tu forma original, sin empañar la línea que te forma.
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| Ilustración: El cielo por el tejado |
Y es que sólo quiero
dibujar tus sueños, los que tienes por la noche, que te persiguen a veces. Sólo
quiero ilustrar tus cuentos para que sepas que estoy ahí, así callando,
mientras duermes. Para acompañar tus pasos por la tierra de los dragones, que
no son de fuego, sino de leche. Y se ríen mientras duermen y te llevan a
cualquier lugar.
Sé que no soy quien
para decirte qué es este mundo. Sé que no puedo, ni quiero, ni debo, colorearte
lo que es gris, o blanco o negro. Pero yo sólo quiero estar ahí, acompañándote en silencio, cuando quieras
cerrar los ojos. Cuando mires a otro lado, cuando la imagen sea tan fuerte que
no sepas quitar la mirada.
Yo sólo quiero
dibujarte un sueño, con tapa dura y entelado.
Yo sólo quiero estar
contigo como si tu fueras el lápiz y yo el papel preparado. Acompañando los
trazos, recibiendo el grafito, apostando por las líneas que suben más alto.
Como un caracol tendré
que pintar de blanco la estela de mis pasos, para que sepas por dónde paso, para
que sepas que yo he caminado.
No quiero dejarte
huella. Que mi lápiz no apriete el soporte.
Sin improntas, sin
señales.
No habrá marcas
imborrables.
Yo sólo quiero dibujar
en tus sueños. En esos que no se recuerdan, pero que dejan una sonrisa ligera en
el rostro cuando despiertas.
Para dibujar en los sueños puede hacer falta...
Una libreta en blanco, para que admita todos los trazos, puede ser que en el bosque de tu interior haya más líneas de las que a primera vista parece...
Pasar una tarde mirando las nubes, dejándo que sea cualquiera la forma que aparezca, permitiendo entrar a dragones y murciélagos en el imaginario... es importante no marginarlos
Olvidar de qué color son los árboles, el sol, o las mariposas... es mejor que cada vez que lo dibujes tengas que elegir cúal color darles porque depende de la hora del día, de lo que hayas comido, o del humor que te pase por las arterias puede que lo veas en distintas tonalidades








